Una carta náutica llegó a la orilla sin mojarse. La boya de campana sonó como una taza lejana. Se dejó un atraque libre para llegadas inesperadas.
Alquimia viva
Alquimia viva
Una carta náutica llegó a la orilla sin mojarse. La boya de campana sonó como una taza lejana. Se dejó un atraque libre para llegadas inesperadas.